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DOMINGO 6 DE ABRIL: V DE CUARESMA (CICLO C)

PRÓXIMAMENTE ESTE SITIO EMIGRARÁ:


Este pasaje tan importante y querido de la mujer adúltera (Jn 8, 1-11), importante y querido porque expresa de manera radical la apuesta de Jesús por la misericordia, parece ser que se añadió posteriormente, no se sabe cuando, al cuarto evangelio. Siendo el evangelio de Juan una obra cuyo resultado final supone hasta tres redactores con sus respectivas añadiduras, no desentona esta adicción. Pero, en este caso es posterior a la elaboración completa del evangelio. Aún con esas, por fortuna, aquí lo tenemos, con su clara inclusión de todos bajo la influencia del pecado (que nos recuerda lo que leímos en Lucas el tercer domingo de Cuaresma) y la consiguiente desautorización de una pretendida superioridad moral en virtud de la identidad o pertenencia religiosa: es más coherente e inteligente, es más realista ser comprensivos e indulgentes.

LECTURAS

  • Is 43, 16-21. Mirad que realizo algo nuevo; daré de beber a mi pueblo.
  • Sal 125. R. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.
  • Flp 3, 8-14. Por Cristo lo perdí todo, muriendo su misma muerte.
  • Jn 8, 1-11. El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra.

La misericordia, según el tenor de estra tradición independiente, no se debe exclusivamente a la bondad y el desbordamiento del amor. Es cosa también de justicia, una justicia mayor, de una sabiduría superior, una comprensión más  integral y humanista del humano proceder, pues habiendo pecado todos, no estamos en condiciones de condenar, sino de ejercer la misma clemencia que necesitamos. Es una misericordia entrañable, cordial, pero también inteligente y proporcionada con la universalidad del pecado y la difícil imparcialidad con la que podríamos juzgar la conciencia de los demás. Ni que decir tiene que el hecho de que sea una mujer la acusada, fortalece el carácter de justicia superior como efecto de la aplicación de la misericordia. Aunque también es justo reconocer que la Ley de Moisés condenaba a muerte tanto al adúltero como a la adúltera (Lv 20, 10; Dt 22, 22-24) Razón de más para apuntar a la intencionalidad del texto al aludir sólo a una acusada y querer así defenderla de la tendencia sultural a la discriminación de la mujer. Y junto a todos estos aspectos, la afirmación del efecto educativo, transformador, que debe tener la experiencia de la misericordia: "en adelante no peques más".

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: CARIDAD

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: JESÚS AMIGO DE LA MUJER

COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: UNA LLAMADA AL PERDÓN Y LA CONVERSIÓN

HOJA DOMINICAL DIOCESANA



DOMINGO 30 DE MARZO: IV DE CUARESMA (CICLO C)

PRÓXIMAMENTE ESTE SITIO EMIGRARÁ:

Lucas administra con prodigalidad el carácter misericordioso de Jesús y su Evangelio. Como esas ambulancias que sor Lucía Caram está llevando a Ucrania, este evangelista va repartiendo árnica y dispensando analgésicos a lo largo de toda su versión de la vida y mensaje de Cristo. Suaviza la imagen deplorable que Marcos va dibujando de los discípulos, quita hierro a la inquina anti judía de Mateo y de Juan, matiza y elimina aspectos duros de la pasión del Señor, introduciendo el perdón como última enseñanza de Maestro en la cruz..., todo un dispendio de ternura y compasión desborda en este evangelio y para muestra, sus parábolas de la misericordia (Lc 15): la oveja y la moneda perdidas, el buen samaritano y la de este domingo, el hijo pródigo. Cuatro reencuentros: el hijo menor reencuentra un padre; el padre recupera un hijo; el hermano mayor es advertido de que tiene un hermano y todos reencontramos el sentido más profundo de la vida y de la fe cristiana, la misericordia, el perdón, la ternura, la compasión.

LECTURAS

  • Jos 5, 9a. 10-12. El pueblo de Dios, tras entrar en la tierra prometida, celebra la Pascua.
  • Sal 33. R. Gustad y ved qué bueno es el Señor.
  • 2 Cor 5, 17-21. Dios nos reconcilió consigo por medio de Cristo.
  • Lc 15, 1-3. 11-32. Este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido.

En nuestro itinerario cuaresmal, la parábola del hijo pródigo, tras haber compartido con Jesús su decisión en favor de un mesianismo teocéntrico y servicial frente a las tentaciones del triunfalismo y la auto referencialidad; luego de contemplar la transformación que Jesús y los discípulos experimentan en la Transfiguración como anticipo y sentido de la vida que vencerá el odio y la muerte; después de la advertencia de que la conversión no es necesaria sólo para los pecadores rematados, sino para todo seguidor que quiera dar fruto... viene ahora el contenido al que apuntan la decisión, la transformación y la renovación de nuestra conversión permanente: el amor. Un amor que se concreta en el perdón y nos permite reencontrar nuestra identidad y vocación más profundas, la de hijos y hermanos entrelazados por la misericordia. Un amor que como nos decía muy acertadamente nuestro obispo electo en su mensaje de saludo a la diócesis, tiene rostros y nombres. Es el reencuentro de la concreción, realismo y cotidianidad del amor verdadero, como el que Dios nos tiene, como el que Jesucristo nos propone.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: PERDÓN

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: CÓMO EXPERIMENTA JESÚS A DIOS

COMENTARIO AUDIVISUAL DE VERBO DIVINO: PONTE UNA NARIZ ROJA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA




DOMINGO 23 DE MARZO: III DE CUARESMA (CICLO C)

 
Más allá del significado escatológico de este ultimátum, "si no os convertís pereceréis de la misma manera", la advertencia de Cristo, leída desde todo el itinerario espiritual que él nos propone, exige el discernimiento de cuáles son nuestros objetivos y prioridades en la vida. Separadas las incidencias de la vida de su posible interpretación como premio o castigo por parte de Dios (teoría retributiva) Jesús predica y vive una comunión integral con Dios y su proyecto de salvación: el Reino de Dios. En este plano general del seguimiento discipular de Cristo, la conversión nos ha de librar de errar la meta y confundir los falsos absolutos que nos presenta la vida, para elegir la verdaderamente esencial: Dios y su apuesta por el amor que se hace realidad en la fraternidad.

LECTURAS

  • Ex 3, 1-8a. 13-15. “Yo soy” me envía a vosotros.
  • Sal 102. R. El Señor es compasivo y misericordioso.
  • 1 Cor 10, 1-6. 10-12. La vida del pueblo con Moisés en el desierto fue escrita para escarmiento nuestro.
  • Lc 13, 1-9. Si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.

No, no somos más justos que los demás, ni más buenos, ni estamos a salvo por nuestros méritos de que nos pase lo que nos tenga que pasar por ley de vida. Y nos tenemos que convertir no para librarnos de cualquier mal que nos pueda sobrevenir, sino para corresponder al que más nos amó, a Dios que nos amó antes y mejor. La imagen desoladora del descendimiento de Cristo muerto nos invita a mirar nuestra necesidad de cambio y superación, de vuelta a Dios y a la fidelidad a su Palabra, no por el miedo al castigo, sino por la gratitud hacia lo que significa este cuerpo inerte: “tanto nos amó Dios que nos entregó a su Hijo unigénito”.
Y después de tanto tiempo meditando el misterio de la muerte y la resurrección de Jesucristo, el interrogante que brota de la cruz y el sepulcro vacío y la provocación de la afirmación de su vida después de la cruz, todavía no acabamos de dar fruto. Ante tanta persistencia de nuestra dureza de espíritu y nuestra falta de conversión, una y otra vez, esta muerte y la resurrección que la vencerá, renuevan la fe del viñador eterno: “déjala todavía este año…, a ver si da fruto”.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: CONVERSIÓN

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: ¿PARA 

QUÉ UNA HIGUERA ESTÉRIL?

COMENTARIO AUDIVISUAL DE VERBO DIVINO: UNA NUEVA OPORTUNIDAD

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DOMINGO 16 DE MARZO: II CUARESMA (CICLO C). DÍA DEL SEMINARIO


Quien se pone en contacto con el Dios de Jesucristo; el que a través de la vida, muerte y resurrección del Hijo de Dios entra en la intimidad dialogal y amorosa del Dios uno y trino, ve su propio rostro y su alma, su destino y su moral transformadas. Porque, a diferencia del Dios del Sinaí, que ver su rostro era morir, el Padre nos da vida de la verdadera, de la que vence a la muerte y da sentido a nuestros días y nuestros años. Pero para entrar en la presencia de este Dios amoroso que Jesucristo nos acerca, hay que subir al monte, como hay que ir al desierto: hay que orar, meditar, contemplar. Este trabajo de la fe que se pone a la escucha de la palabra de Dios que resuena proxima y comprometedora en su Hijo, nos trasformará a su imagen y semejenza, es decir, nos hará dóciles a la gracia, perseverantes en el amor, constantes en la oración, anclados en su esperanza.

DÍA DEL SEMINARIO

LECTURAS

- Gen 15, 5-12. 17-18. Dios inició un pacto fiel con Abrahán.
- Sal 26. R. El Señor es mi luz y mi salvación.
- Flp 3, 17 — 4, 1. Cristo nos configurará según su cuerpo glorioso.
- Lc 9, 28b-36. Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió.

Hacernos en Cristo, esa es la meta del cristiano, ese es el efecto deseable de ser discípulos de Cristo. No debiéramos contentarnos con menos, quedarnos, tan sólo, en cumplir un expediente de normas y creencias, sin llegar a ver cómo nuestra vida entera se va asemejando poco a poco a la del Maestro que nos revela al Padre: "Hace tanto tiempo que me conoces, Felipe, y no sabes que verme a mí es ver al Padre" (Jn 14, 9). Es una transformación total, una auténtica metamorfosis, por eso Pablo no se limita a repetir enseñanzas y mandamientos, sino que apunta a este fruto logrado de la fe: "ser una misma cosa en Él" (Rm 6, 5), "hasta que Cristo se forme en nosotros" (Gal 4, 19: donec formetur Christus in vobis, que, por cierto,  era el lema del primer obispo de Albacete, don Arturo Tabera). 

Claro está que éste, como toda metamorfosis, es un proceso paulatino, que tiene sus etapas y requiere su tiempo. Este proceso de cambio o conversión tiene condiciones: la contemplación orante y comprometida de Cristo, rostro del Padre; el seguimiento del maestro por las sendas del amor y el servicio; la disponibilidad total a la Palabra de Dios; la comunión fraterna y corresponsable con los suyos y la misión que comparten; el amor generoso y gratuito al hermano y más al que nos necesita. Que esta Cuaresma sea un paso más en esta deseable transformación que nos ayudará a dejar atrás el "hombre viejo" para alumbrar con Cristo la humanidad nueva que tanta falta hace para alcanzar esa evolución espiritual y moral sin la cual no habrá nunca paz, ni justicia, ni verdadera humanidad.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: ORACIÓN

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: VIVIR ANTE EL MISTERIO

COMENTARIO AUDIVISUAL DE VERBO DIVINO: ABRIR PUERTAS

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DOMINGO 9 DE MARZO: I DE CUARESMA (CICLO C)

 

La estancia de Jesús en el desierto (las tentaciones) y su bautismo en el Jordán (la elección por parte del Padre) condensan simbólica y teológicamente el periodo de formación espiritual de Jesús. La aceptación por su parte de la vocación que viene del Padre, ha germinado paulatinamente en el Hijo de Dios desde su concepción virginal (Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres Lc 2, 51). Y ahora es confirmada con su propia decisión, con su libre determinación de bajar al desierto, de acercarse al Bautista, de incorporar su propia respuesta al Padre a la llamada de conversión de aquél profeta que también era portador de la palabra de Dios. Este tiempo de preparación y maduración se desarrolla en soledad, silencio y disponibilidad, porque aquella decisión que guiada por el Espíritu le ha traído hasta aquí, aún la tendrá que ampliar y profundizar con la distinción del tipo de mesianismo al que está llamado, y eso requiere el coraje de dejarse medir con sus propias fuerzas y calibrar su propia debilidad.

LECTURAS

- Dt 26, 4-10. Profesión de fe del pueblo elegido.
- Sal 90. R. Quédate conmigo, Señor, en la tribulación. 
- Rom 10, 8-13. Profesión de fe del que cree en Cristo.
- Lc 4, 1-13. El Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado.

Y acabada toda tentación, el demonio se marchó hasta otra ocasión (Lc 4, 13) Jesús ha impuesto por ahora su determinación y perseverancia, su fidelidad y total disponibilidad a la voluntad del Padre. Pero eso no quiere decir que la tentación haya desaparecido para siempre. A lo largo de su misión de heraldo del Reino, de anticipo de la gracia que salva, una y otra vez, bajo diversas formas, le saldrá al paso la tentación de encaminar su itinerario por los derroteros del triunfalismo y la egolatría. Pero ahora, además de clarificar y distinguir con pureza de intención el tipo de mesianismo que Él encarna, ha madurado también las actitudes que harán posible su triunfo sobre el pecado y la muerte: libertad, humildad y total confianza en Dios. Esas mismas serán las actitudes que sus seguidores habremos de empeñar para vivir el Evangelio, que es la  única forma de anunciarlo: libertad contra la sumisión a los poderes de este mundo, especialmente el dinero y la violencia; humildad frente a la seducción del éxito basado en la cantidad y la imagen; total confianza en Dios en lugar de lo que llama el papa Francisco "neopelagianismo", por el que absolutizamos el valor de nuestros programas y nuestras cualidades ignorando tanto nuestra propia debilidad, como la precedencia y superioridad de la acción de Dios, de su gracia. 

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: DETERMINACIÓN

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: LUCIDEZ Y FIDELIDAD


COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: ALCANZAR SUEÑOS

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

5 DE MARZO: MIÉRCOLES DE CENIZA


En su momento, que Lucas lo precisa en el tiempo y el espacio (Lc 3, 1 -2), "vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto" Aquella palabra impulsó a Juan para que predicara y bautizara. A través de la misión profética del Bautista, también Jesús escucha y responde a la Palabra que Él encarna con toda su vida. Fue el Espíritu el que llevó a Jesús al desierto (Lc 4, 1). El Espíritu Santo recorre con su aliento de vida toda la obra de Lucas, evangelio y Hechos de los Apóstoles, porque es el Espíritu el que llena a Jesús, el que lo guía y lo sostiene, el que lo vincula con los que ha llamado y enviado antes y después de su resurrección, entonces y para siempre. Y obra del Espíritu será que esta Cuaresma nos sirva de tiempo de conversión, de espacio para la escucha y la reflexión. Si al final logramos ir al desierto, será el Espíritu el que nos lleve.

LECTURAS

- Jl 2, 12-18. Rasgad vuestros corazones, no vuestros vestidos.
- Sal 50. R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
- 2 Cor 5, 20 — 6, 2. Reconciliaos con Dios: ahora es tiempo favorable.
- Mt 6, 1-6. 16-18. Tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Al hilo de los evangelios de los domingos de Cuaresma, el itinerario de reflexión, oración y celebración que os proponemos tiene una dirección centrípeta, pero, todavía más adentro ("duc in altum"): de nosotros y nuestra libertad (Decisión) al centro mismo que es Dios, Él que habita en lo más  hondo del corazón que lo recibe (Misericordia). Pasando por los efectos personales y relacionales de la decisión de ir al desierto y acoger al Dios que se nos da en Jesús: Transformación, Renovación, Reencuentro. Porque quien se decide a ir al desierto, dejándose llevar por el mismo Espíritu que condujo a Jesús, cambia de actitudes, de criterios y de prioridades. Su vida se renueva en la novedad del Evangelio y de su diferente escala de valores. Quien va al desierto y sigue al Espíritu que lo hace espacio de revelación, se reencuentra consigo mismo, con Dios que siempre estuvo con nosotros y con los otros que también nos hablan de Dios con sus testimonios y carencias.

Este hilo conductor de la Cuaresma que va de nosotros a más dentro de nosotros mismos (intimior intimo meo que dijera san Agustín) para hacernos llegar a saborear y ejercer la misericordia que Dios es, se presenta de manera reiterativa en el evangelio del Miércoles de Ceniza. No sólo para la oración, el ayuno y la limosna, para toda la vida y su polifacética actividad debería primar esa dirección de intimidad, autenticidad y sinceridad que expresa la recomendación de Jesús de vivir no para la galería y la aprobación externa sino de cara a nuestra más exigente verdad, de la que nacen la coherencia y la alegría de no ser meras imágenes, puros avatares. Pues hacia dentro y al centro, en lo profundo y para expandirnos en la misericordia vivamos, guiados por el Espíritu de Cristo esta santa Cuaresma.

L ANIVERSARIO DE LA PARROQUIA DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN



DOMINGO 17 DE MARZO: V DE CUARESMA (CICLO B)

 
De la nueva alianza de Dios nace un nuevo pueblo, una asamblea formada no por una raza, ni siquiera por una religión, sino por toda la humanidad, verdadera destinataria del objetivo de dicha alianza: la salvación, la vida en plenitud, la condición de hijos de Dios. Este nuevo pacto lleva el sello de la vida entrega de Jesucristo. Una entrega que no le sale gratuita, que le cuesta la vida, pero ya se sabe, el que quiera ganar la vida debe estar dispuesto a entegarla, a convertirla en parte de ese amor sin límites que Dios nos da. El coste dramático, sufriente hasta la sangre y la desolación, el evangelio de Juan quiere suavizarlo bajo la estela de la glorificación que desborda y transforma esos sufrimientos. Pero antes de su glorificación, aunque sea nimbada de divinidad filial, está la cruz: Jesús siente, padece y, aún así, en fidelidad a la vocación que aceptó en el desierto, no renuncia ni se vuelve atrás. Divino, sí, pero sin ahorrarse la necesaria perserverancia y superación que requiere la cruz.

LECTURAS

  • Jeremías 31, 31-34
  • Salmo 50, 3-4. 12-13. 14-15 R. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro.
  • Hebreos 5, 7-9
  • Juan 12, 20-33

El evangelio de Juan no tiene la escena dolorosa de la oración del huerto de Getsemaní (Mc 14; 32-42; Mt 26; 36-46; Lc 22; 39-46). Sí que va Jesús con sus discípulos al huerto de los Olivos, pero no se cuenta que sienta conmoción hasta sudar sangre, no hace falta que un ángel lo consuele, tampoco pasa por la decepción de ver a los discípulos dormidos mientras Él pena, porque sucede inmediatamente el prendimiento. La perspectiva sumamente elevada sobre Jesucristo que adopta el cuarto evangelio no consiente esos niveles de realismo y humilde postración. El Jesús de Juan siempre aparece por encima de cualquier atisbo de debilidad. 

Pero en este pasaje (Jn 12: "seis días antes de la Pascua"; Jn 13 es ya la última cena), Juan une las dudas y temores que los sinópticos describen de manera doliente en la oración de Getsemaní ("Ahora mi alma está agitada, pero que voy a decir: Padre líbrame de esta hora?") con la transfiguración representada por la voz que viene del cielo: "Lo he glorificado y volveré a glorificarlo" . Y de este modo, al unir el punto más humano y frágil con la representación de la elección y condición divinas de Jesús, el evangelio de Juan nos invita a integrar en ese movimiento ascendente nuestras propias dudas y calvarios asumidos por Cristo para transformarlos en el cumplimiento definitivo que sólo Dios nos puede dar: "Cuando yo sea elevado atraeré a todos hacia mí". 

Por la fidelidad y generosidad que alimentan y motivan la entrega de Jesús, nos convierte en el nuevo Pueblo de Dios, el que ya no depende del "príncipe de este mundo", el que ya no adora como si fuera dios el dinero, el ego o la comodidad individualista. Caen los ídolos y resplandece el Dios que en Cristo nos asocia a su vida plena, a la dicha de su amor sin límites.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

CUARESMA EN SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

  • Celebración comunitaria de la penitencia: viernes 15 de marzo 19:30
  • Charlas cuaresmales: miércoles 20 y jueves 21 a las 20h.
  • Oración: los miércoles a las 20h.
  • Via Crucis: viernes 19h. 
  • Escuela bíblica: sábados 20h. 

DOMINGO 3 DE MARZO: III DE CUARESMA (CICLO B)

 
Hubo un tiempo para las grandes catedrales, cada tiempo tiene sus usos y medidas. Pero Jesús se las tuvo que ver con la confusión del Dios con el templo, de la fe con el rito, de la vida con la norma. Por eso pedía y vivía una limpieza de las relaciones con Dios para que fueran más puras, para que estuvieran descargadas de lo que no sea libertad, gratuidad y amor. En la Cuaresma intentamos clarificar nuestra respuesta a Dios de intereses y mezquindades, de autoengaños y autojustificaciones, para responderle como Él se merece, con un alma totalmente abierta a su pacto de salvación y una vida que se conduce por su voz autorizada, la de su Hijo, Jesucristo.

LECTURAS

  • Éxodo 20, 1-17
  • Salmo 18, 8. 9. 10. 11 R. Señor, tú tienes palabras de vida eterna.
  • I Corintios 1, 22-25
  • Juan 2, 13-25

"La casa de mi amigo era pequeña, con flores en la puestra", así decía una inspirada canción de Ricardo Cantalapiedra. Pero esta búsqueda de lo sencillo y austero en la fe no debe centrarse únicamente en los edificios y las liturgias, debe ir, sobre todo, al corazón, verdadero templo donde Dios se encuentra como en casa y donde no podemos engañarle con trueques ni trucos. Una limpieza de la respuesta a la alianza con Dios que debiera inspirar nuestra moral y nuestra espiritualidad. Una autenticidad en el trato con Dios y el Evangelio que aspira a ser un ideal de honradez en nuestros asuntos cotidianos, públicos y privados; verdad para con nosotros mismos y los demás; generosidad en la entrega con lo que hacemos cada día. Dicen los que saben, que la purificación del Templo fue un detonante para el desenlace dramático del prendimiento, juicio y ejecución de Jesús. Cuando nosotros limpiemos nuestra fe y la hagamos más sincera, no llegará la sangre al río, pero nos costará, y mucho, ese esfuerzo de separar la apariencia de lo que somos, delindar la fe del miedo y distinguir al Dios único y verdadero de nuestra inmadurez. Para intentarlo y conseguirlo estamos en Cuaresma y contamos con el ejemplo y la recomendación del que, también en su propio desierto, clarificó qué mesianismo iba a encarnar, que modelo de humanidad nos propondría y sobre que relaciones con Dios lo sostendría. Estamos en Cuaresma como Jesús y con Él.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

CUARESMA EN SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

  • Oración: los miércoles a las 20h.
  • Via Crucis: viernes 19h. 
  • Escuela bíblica: sábados 20h. 
  • Celebración comunitaria de la penitencia: Viernes 15 de marzo, 19:30

DOMINGO 25 DE FEBRERO: II DE CUARESMA (CICLO B)

La promesa de que Dios cumpliría su parte del pacto, de que Abrahám vería su fe multiplicada por la fe de los que por él creerían en la alianza de Dios, no puede mantener su vigencia en el tiempo sin algún indicio de que así será, sin adelantos de su cumplimiento y señales de su efectividad. Así lo fue para Abrahán su hijo Isaac y para el pueblo de Israel la tierra prometida al fínal del éxodo, o la vuelta del destierro en Babilionia. La Transfiguración hace de clave de interpretación de las muchas señales que Jesús ha ido ofreciendo de que en Él se cumple la promesa: las curaciones, la llamada de los discípulos, la transformación de vida que suscita en los que acogen su palabra, el coraje de enfrentarse a los falseamientos de la fe  por parte de quienes la viven interesadamente, en fin, la propia fidelidad de Jesús a la vocación que sintiera y madurara en el desierto. Pero, la Transfiguración no interpereta sólo la misión transcurrida hasta ese momento, el pasado compartido por Jesús con sus discípulos, también les debe servir de pista para hallar significado a los tramos más oscuros y desconcertantes que está por venir: el prendimiento, el juicio, la muerte en cruz, el sepulcro. Y así, también para nosotros, la vida entera de Jesús, culminada en su resurrección debe ayudarnos a econtrar esperanza y sentido a todas nuestras resprectivas trayectorias personales, hasta que culminemos tambíen, con Él y por Él, en nuestra propia resurrección.

MENSAJE DEL PAPA PARA LA CUARESMA 2024


VIERNES 23 DE FEBRERO, 17:30 VIA CRUCIS DE CÁRITAS DIOCESANA EN SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

LECTURAS

  • Génesis 22, 1-2. 9-13. 15-18
  • Salmo 115, 10 y 15. 16-17. 18-19 R./ Caminaré en presencia del Señor en el país de los vivos
  • Romanos 8, 31b-34
  • Marcos 9, 2-10
Toda la historia de Jesús, tal y como la lee nuestra fe, es una conversación de su propia vocación y misión con la que, antes que él, desarrollaron Moisés y los profetas, la Ley y la Alianza enteras. Jesús no interrumpe ni empieza el largo diálogo de Dios con la humanidad, con su pueblo Israel y con todos los pueblos de la tierra. Con Jesús, ese diálogo alcanza la veracidad, intimidad y trascendencia del que pasa de las palabras y las ideas a la carne de la vida misma puesta en el tapete de la historia de la salvación. Ahora, Dios nos habla con nuestra propia humanidad asumida en la persona de Jesús, nos habla de nuestro destino compartiéndolo en el siervo fiel que es su Hijo Jesucristo. El realismo de la encarnación, la concreción y particularidad de la vida, convertidas en la anticipación del cumplimiento de todas las promesas divinas. Para el pasado y para el futuro, la vida de Cristo transfigura la fidelidad de Dios a su proyecto de salvación, el proyecto que Jesús encarna y nos propone, el que puede dar a todos los pasos de nuestras respectivas peripecias biográficas su sentido y su logro plenos.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

CUARESMA EN SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

  • Oración: los miércoles a las 20h.
  • Via Crucis: viernes 19h. 
  • Escuela bíblica: sábados 20h. 
  • Celebración comunitaria de la penitencia: Viernes 15 de marzo, 19:30

DOMINGO 18 DE FEBRERO: I DE CUARESMA

 
La revelación de Dios que encontramos en el Antiguo Testamento enhebra dos realidades de fe y compromiso: la alianza y la promesa. Por ese pacto de amor entre Dios y su pueblo, Dios mantiene siempre viva su promesa de misericordia e Israel se compromete a corresponderle con su fidelidad. Con Jesús, la alianza y la promesa llegan a su punto culiminante, tanto por la universalidad de los destinatarios, como por la profundidad y libertad de su interiorización en la conciencia de los que le seguimos. Merece la pena prepararse concienzudamente para que tan elevada propuesta de filiación y salvación no nos sobrevenga sin la debida atención y disponibilidad.

MENSAJE DEL PAPA PARA LA CUARESMA 2024

LECTURAS

  • Génesis 9, 8-15
  • Salmo 24, 4bc-5ab. 6-7bc. 8-9 R/. Tus sendas, Señor, son misericordia y lealtad para los que guardan tu alianza.
  • I Pedro 3,18-22
  • Marcos 1, 12-15

Al igual que Israel en el Sinaí, del mismo modo que ocurriera entre Abrahám y Yahvé, Jesús establece un pacto con el Dios al que llama Padre. Un pacto que sella con su fidelidad a prueba de tentaciones. O mejor dicho, por su fidelidad probada en las tentaciones. Porque la respuesta de Jesús a las tentaciones de la vanidad, la autosuficiencia y el invididualismo egoísta es su total entrega a los planes de Dios, a la Alianza de Dios con Él y, por Él, con toda la humanidad. Fidelidad, sí, pero sólo después del discernimiento sazonado en el silencio y el trabajo interior, con la templanza que da haberse trabajado uno mismo. Ahora, después de esta preparación en el desierto, Jesús puede comenzar su misión itinerante, curativa y liberadora. Con la Cuaresma, también nosotros nos preparamos para que las tentaciones no nos sorprendan desprevenidos y para que el compromiso del seguimiento como discípulos de Jesús cuente con las debidas actitudes de generosidad, abnegación y plena confianza en Dios.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA


CUARESMA EN SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

  • Oración: los miércoles a las 20h.
  • Via Crucis: viernes 19h. 
  • Escuela bíblica: sábados 20h. 
  • Celebración comunitaria de la penitencia: Viernes 15 de marzo, 19:30

14 DE FEBRERO: MIÉRCOLES DE CENIZA. CUARESMA

 

MENSAJE DEL PAPA PARA LA CUARESMA 2024

LECTURAS

  • Joel 2, 12-18
  • Sal 50, 3-4. 5-6ab. 12-13. 14 y 17 R/. Misericordia, Señor: hemos pecado
  • II Corintios 5, 20 – 6, 2
  • Mateo 6, 1-6. 16-18

El pacto que Dios hace con su pueblo y que renueva y lleva a cumplimiento en su Hijo Jesucristo, exige de nosotros una preparación, que en palabras del papa implica detenernos en la oración y ante el hermano, esto es: contemplación y acción. La preparación espiritual, por lo tanto, integral, de la Cuaresma, nos ayudará a seguir transfigurando en nuestras vidas esa humanidad que afloró en Jesús y en la que Dios cumple todas sus promesas, y nosotros cubrimos todas nuestras expectativas, al menos las que tienen visos de eternidad. Esta preparación también supone vaciarnos, limpiar nuestro templo interior de falsos dioses y responder a Dios del único modo que Él se merece: con toda nuestra libertad y autenticidad moral. El camino cuaresmal nos brindará la luz de la Palabra, que es la luz que mana de la vida, muerte y resurrección de Jesucristo, fuente de la alegría duradera. Un camino, el de la Cuaresma, que recorremos unidos como un pueblo que tiene en el servicio su misión compartida, como una Iglesia sinodal.

Como ayudas para este ejercicio saludable y necesario de la Cuaresma, la parroquia os brinda estas convocatorias comunitarias:

  • Oración: los miércoles a las 20h.
  • Via Crucis: viernes 19h. 
  • Escuela bíblica: sábados 20h. 
  • Celebración comunitaria de la penitencia: Viernes 15 de marzo, 19:30

DOMINGO 26 DE MARZO: V DE CUARESMA

 

PAPA FRANCISCO: MENSAJE PARA LA CUARESMA 2023, "ASCESIS CUARESMAL, UN CAMINO SINODAL

CUARESMA EN LA PARROQUIA DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

  • Vía Crucis: Viernes 19h.
  • Oración: Miércoles 20h.
  • Celebración Comunitaria de la Penitencia: Viernes 24 de marzo, 19:30.

LECTURAS

  • Ezequiel (37,12-14)
  • Sal 129,1-2.3-4ab.4c-6.7-8
  • Romanos (8,8-11)
  • Juan (11,3-7.17.20-27.33b-45)

Como en el pasaje de la curación del ciego de nacimiento (Jn 9) que se proclamó el domingo IV de Cuaresma, también en la resurrección de Lázaro, la composición del pasaje por parte del evangelista tiene un mensaje que trasciende el hecho narrado: es la fe el verdader milagro, es Jesús quien es luz y quien es vida. Tanto para el ciego como para la hermana de Lázaro, será la fe en Jesús, la aceptación de la verdad salvadora que hay en el Hijo del Hombre, la que remueve cegueras espirituales y te saca de la tumba de una vida que no es vida, que es muerte anticipada. 

Jesús va hacia Jerusalén, en su camino hacia la cruz y su propia muerte, la tumba de Lázaro, la muerte de varios días, la tristeza y rabia de las hermanas, las preguntas y la búsqueda de unos y otros, apuntan al paso definitivo que va a dar Jesús cuando sea condenado, crucificado y descendido a la tumba para culminar con su resurrección una vida que vence a la muerte porque estaba ya en manos del Padre y consistió en hacer su voluntad. Esa vida, la de la fe y la fidelidad, la que nace de la plena comunión con Dios que Jesús tiene y nos ofrece, es la que vence la muerte, es la que resucita ya antes de morir para resucitar también el último día de la vida en este tiempo mortal y pasajero.

Antes de celebrar la Pascua de Jesús y como colofón del itinerario cuaresmal, el pasaje de la resurrección de Lázaro nos invita a profundizar hasta interiorizar en lo más auténtico de nuestras almas la vida que encontramos en Jesús. Ese es el gran descubrimiento, el que con el ciego y con la hermana de Lázaro podemos hacer si creemos que Jesús es vida y es luz, vida inmarcesible, luz sin ocaso.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA

DOMINGO 19 DE MARZO: IV DE CUARESMA (CICLO A). SAN JOSÉ. DÍA DEL SEMINARIO

 


PAPA FRANCISCO: MENSAJE PARA LA CUARESMA 2023, "ASCESIS CUARESMAL, UN CAMINO SINODAL

CUARESMA EN LA PARROQUIA DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

  • Vía Crucis: Viernes 19h.
  • Oración: Miércoles 20h.
  • Charlas Cuaresmales: Miércoles 15, Jueves 16 y Viernes 17 de marzo, 20h.
  • Celebración Comunitaria de la Penitencia: Viernes 24 de marzo, 19:30.

LECTURAS

  • I Samuel (16,1b.6-7.10-13a)
  • Sal 22,1-3a.3b-4.5.6
  • Efesios (5,8-14)
  • Juan (9,1.6-9.13-17.34-38)

La fe es un descubrimiento, el gran descubrimiento. Como el ciego de nacimiento, por la fe vemos de verdad y por primera vez: aprendemos que la vida está compuesta de fragilidad y superación; conocemos que Dios hace nacer de lo más hondo de nosotros mismos una fuerza de amor y confianza que salta hasta la vida eterna; y vemos que  la vida misma es el gran templo para dar culto a Dios, que solo con toda la vida y en medio de ella, podemos adorar a Dios como Él se merece, en Espíritu y verdad. Este es el milagro: la fe. Y esta es la curación: el descubrimiento en Dios del sentido de nuestras vidas, del don inmenso que Dios nos hace y lo que hemos de cuidar dicho don con oración, caridad y comunidad. Porque, al final, este descubrimiento nos inserta en una nueva familia y nos otorga una nueva misión. 

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA

DÍA DEL SEMINARIO 2023

Oración del Día del Seminario

DOMINGO 12 DE MARZO: III DE CUARESMA (CICLO A)

 

PAPA FRANCISCO: MENSAJE PARA LA CUARESMA 2023, "ASCESIS CUARESMAL, UN CAMINO SINODAL

CUARESMA EN LA PARROQUIA DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

  • Vía Crucis: Viernes 19h.
  • Oración: Miércoles 20h.
  • Charlas Cuaresmales: Miércoles 15, Jueves 16 y Viernes 17 de marzo, 20h.
  • Celebración Comunitaria de la Penitencia: Viernes 24 de marzo.

LECTURAS

  • Éxodo (17,3-7)
  • Sal 94,1-2.6-7.8-9
  • Romanos (5,1-2.5-8)
  • Juan (4,5-42)

El místico y especulativo de Juan, es también un gran creador de escenas llenas de humanidad, de lírica trascendencia transcurriendo en la más absoluta cotidianidad: un pozo, al mediodía, una mujer con un cántaro, la sed, la soledad, el encuentro, el encontronazo y el descubrimiento de lo que nos une y lo que nos falta. Y Jesús, al que Juan describe siempre dentro de la aureola de la divinidad, con suma humanidad se sumerge en nuestras frágiles carencias, para iluminarlas desde dentro e invitarnos a que descubramos en nuestro interior la fuente que sacia, la que solo Dios puede originar y solo en Dios puede alcanzar su destino. Y así, nos propone que toda nuestra vida, con sus enormes limitaciones y las no menos sorprendentes superaciones, sea el templo y la liturgia de nuestra relación con el Dios que nos habita y renueva de arriba abajo.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA




DOMINGO 5 DE MARZO: II DE CUARESMA (CICLO A)


PAPA FRANCISCO: MENSAJE PARA LA CUARESMA 2023, "ASCESIS CUARESMAL, UN CAMINO SINODAL

CUARESMA EN LA PARROQUIA DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

  • Vía Crucis: Viernes 19h.
  • Oración: Miércoles 20h.
  • Charlas Cuaresmales: Miércoles 15, Jueves 16 y Viernes 17 de marzo, 20h.
  • Celebración Comunitaria de la Penitencia: Viernes 24 de marzo.

 LECTURAS

  • Génesis (12,1-4a)
  • Sal 32,4-5.18-19.20.22
  • II Timoteo (1,8b-10)
  • Mateo (17,1-9)

La Transfiguración, que este año el papa propone como guía para el itinerario cuaresmal, condensa la dinámica espiritual y evangelizadora de Jesús: ascender para descender, elevarse para ponerse humildemente al servicio de los más que nos necesitan. El que sube al monte y revela en su persona la gloria de Dios es el mismo que desciende para ponerse de camino hacia Jerusalén, hacia la cruz. Entre el brillo de los ropajes de Jesús cuando le rodea el resplandor de la gloria de Dios y la sencillez de su vida cotidiana hay un movimiento de superación. Dios nos ayuda a superarnos, y para conseguirlo hemos de hacer como Jesús en su transfiguración, llenanos de Él, dejar que Él nos muestre quienes somos y qué quiere de nosotros. Es la identificación de nuestras vidas con el proyecto de Dios lo que las llena de su amor y su grandeza, para que así no vemos humillante servir, ni pensemos que la humildad es una debilidad, o que perdonar y ceder es fracasar. Es este camino de superación, Dios no es sólo la meta que nos guía, sino la fuerza que nos impulsa para ascender rebajándonos, crecer aprendienco de otros. Superación de nuestros defectos y limitaciones, pero también, en sentido espiritual, superación como camino inverso al de una sociedad de la apariencia, la competitividad y la exclusión de los que no parecen triunfar. 

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

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COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA


DOMINGO 26 DE FEBRERO: I DE CUARESMA (CICLO A)

 

PAPA FRANCISCO: MENSAJE PARA LA CUARESMA 2023, "ASCESIS CUARESMAL, UN CAMINO SINODAL

CUARESMA EN LA PARROQUIA DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

  • Vía Crucis: Viernes 19h.
  • Oración: Miércoles 20h.
  • Charlas Cuaresmales: Miércoles 15, Jueves 16 y Viernes 17 de marzo, 20h.
  • Celebración Comunitaria de la Penitencia: Viernes 24 de marzo.

LECTURAS

  • Génesis (2,7-9;3,1-7)
  • Sal 50,3-4.5-6a.12-13.14.17
  • Romanos (5,12-19)
  • Mateo (4,1-11)

La fragilidad de la libertad. Jesús, como hombre que es, tiene que elegir y, para hacerlo, debe discernir, necesita sopesar y asumir riesgos. En su caso, la tentación, la disyuntiva que se le presenta, es entre un mesianismo auto - referencial, una religiosidad de conveniencia, una fe mágica... o una misión humilde y sacrificial, una religión de servicio y solidaridad, una relación con Dios basada en la gratuidad. Y, para decidirse, Jesús, como nosotros, tiene que retirarse y enfrentarse a sí mismo. El desierto en cuanto tiempo de meditación, oración y discernimiento, es una obra del Espíritu, un tiempo de gracia, pero que exige renuncias y determinación. Jesús comparte con nosotros la fragilidad de la libertad. Pero, también, la grandeza de la dignidad y el valor de lo que se asume de manera coherente y responsable. Dispongámonos a hacer de la Cuaresma la mejor oportunidad para trabajar esa fragilidad, y desde ella y con la gracia que Dios da, elegir acertadamente por la vía misma que Jesús va a seguir.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA

22 DE FEBRERO: MIÉRCOLES DE CENIZA. CUARESMA

 
La Cuaresma es un tiempo de sinceridad y clarificación de nuestra vida cristiana. Como a Jesús, también a nosotros nos conduce el Espíritu a lo más hondo y sincero de nosotros mismos, para ver con fe quienes somos, dónde estamos y cuál es el destino de nuestra ruta en la vida. 

Los evangelios de las cinco semanas de Cuaresma en el Ciclo A nos proponen un itinerario jalonado por la toma de conciencia de nuestra fragilidad que exige reflexionar y decidirnos (Domingo I: las tentaciones); la invitación a superarnos para elevar lo que somos hacia lo que estamos llamados a ser, según el modelo de Cristo (Domingo II: la Transfiguración); en el corazón de este itinerario está el evangelio de la samaritana en el pozo de Sicar (Domingo III) con la sugerencia de que veamos toda nuestra vida como el verdadero espacio y la auténtica obra de nuestra fe; este es el gran descubrimiento, la verdadera iluminación, la revelación definitiva que estábamos esperando para dar sentido a nuestra vida (Domingo IV: el ciego de nacimiento); y así, tocar lo más profundo de lo que somos y a lo que debemos aspirar (Domingo V: la resurrección de Lázaro). 

Buena y provechosa Cuaresma.

PAPA FRANCISCO: MENSAJE PARA LA CUARESMA 2023, "ASCESIS CUARESMAL, UN CAMINO SINODAL

CUARESMA EN LA PARROQUIA DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

  • Vía Crucis: Viernes 19h.
  • Oración: Miércoles 20h.
  • Charlas Cuaresmales: Miércoles 15, Jueves 16 y Viernes 17 de marzo, 20h.
  • Celebración Comunitaria de la Penitencia: Viernes 24 de marzo.

LECTURAS

  • Joel (2,12-18)
  • Sal 50,3-4.5-6a.12-13.14.17
  • Corintios (5,20–6,2)
  • Mateo (6,1-6.16-18)
La conversión no se produce solo cuando de una mala vida, de un camino errado y abocado al fracaso, cambiamos drásticamente de rumbo y nos conducimos por el bien. Esta sería la consecuencia de la verdadera conversión, que en su más amplio sentido, además de apostar por el bien, supone encontrarnos con el verdadero sentido de lo que somos y apostamos por Dios y el don de su infinita ternura como nuestro verdadero fin y mejor recompensa. De esta manera, la conversión es una transformación plena de lo que somos, que inspira nuesra conducta, pero que también se asienta sobre un trabajo espiritual y psicológico de construccion de toda nuestra persona. En el texto de Mateo que se lee el Miércoles de Ceniza, umbral de la Cuaresma, la sinceridad para con nosotros mismos, la autenticidad como verdad que une todo lo que somos, hacemos y buscamos, es el motor de la conversión. Por eso, esta evolución y crecimiento requiere mucha meditación, discernimiento y oración, porque, en definitiva, la única claridad y verdad que nos puede sostener es la que descubrimos en Dios, con el que nos ponemos, pausadamente, a hablar, conocernos y dejarnos amar.

DOMINGO 3 DE ABRIL. V DE CUARESMA (CICLO C)

 
Como la ternura puede tener su lado desagradable, su alto precio en forma de incomodidad, sacrificio, disponibilidad, también la solidaridad, como todo lo que forma parte de un proceso de crecimiento, de una evolución de lo débil a lo fértil, requiere de nuestra parte riesgo y valentía. Ser solidario, sobre la base del sentimiento compartido (compasión), nos debe empujar a asumir la defensa de la paz y la justicia y, lo que todavía es más difícil, a hacerlo con medios igualmente pacíficos y justos, rehusando la violencia.

LECTURAS

  • Isaías (43,16-21)
  • Sal 125,1-2ab.2cd-3.4-5.6
  • Filipenses (3,8-14)
  • Juan (8,1-11)

Pasaje especial este de la mujer sorprendida en adulterio, juzgada y condenada de antemano. Especial porque no aparece en todos los manuscritos antiguos. Y especialísimo porque, en esta ocasión, la solidaridad que Jesús muestra con todas las víctimas de la injusticia (los pobres), de la dureza de la vida (los enfermos) y del egoísmo (los marginados social y religiosamente) adopta un carácter extraordinario de denuncia activa y defensa noviolenta. Por eso, el texto, a pesar de su inestabilidad en la corriente de transmisión de los evangelios, ha tenido una recepción muy profunda en la conciencia cristiana: "el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra". Pero, que al tratarse de una mujer y ser la condena a muerte, tiene hoy una especial relevancia, tanto por la violencia machista -que la hay- como por la oposición de Jesús al uso de la violencia, de cualquier violenca. Un camino, este, de la paz frentre a la agresividad y la fuerza, que no por difícil, deja de ser menos necesario para conseguir la convivencia entre las personas y los pueblos. Hoy, cuando la guerra mantiene una vigencia creciente, la propuesta de Jesús exige que nuestra opción por la pez sea también a través de la denuncia de lo que la hace imposible (el armamentismo, los intereses políticos y económicos) y la acción efectiva de socorro a sus damnificados, sean de Ucrania, el Sáhara, Palestina, Siria, Yemen, Etiopía...; sean refugiados de países con sistemas autoritarios de un signo o de otro.

Junto a esta actualidad del Evangelio del perdón y la invitación a la pureza de conciencia que se abstiene de condenar, hay que situarlo en el contexto más inmediato del choque entre Jesús y la Ley o su uso formalista e interesado de la letra de la ley. El marco del episodio es el Templo, para resaltar todavía más, si cabe, el contraste entre la fe que antepone el culto en espíritu y verdad a la cosificación de la relación con Dios en formas y normas. Porque, en definitiva, Jesús nos invita a ese crecimiento integral de la humanidad que nace de la espiritualidad de la plena comunión con Dios y los hermanos. Por eso, frente a todas las normas y las formas, sobresale siempre la prioridad y salvaguardia de las personas.


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ORACIÓN INTER - RELIGIOSA POR LA PAZ


COMENTARIO BÍBLICO DE J. A. PAGOLA


PAPA FRANCISCO: "No nos cansemos de hacer el bien..." Mensaje de Cuaresma"

DOMINGO 27 DE MARZO. IV DE CUARESMA (CICLO C)

 
El 1 de enero de 2015, Giancarlo Murisciano publicaba en su perfil de Facebook esta foto de su celebración de fin de año con su abuela, cuidando de ella. La ternura no siempre es fácil, ni agradable, también cuesta esfuerzo y exige renuncias. Tal vez la ternura del perdón es de la más difíciles, incluso puede ser muy amarga... y, sin embargo, cuánto endulza la vida, cómo nos mejora y hace mejor nuestro mundo.

LECTURAS

  • Josué (5,9a.10-12)
  • Sal 33,2-3.4-5.6-7
  • II Corintios (5,17-21)
  • Lucas (15, 1-3.11-32)

Aunque exista en las Sagradas Escrituras el mandato del amor fraterno (Jn 13,34), no se puede mandar amar, ni ser amado, ni tan siquiera obligarse uno mismo a amar. En realidad el mandato del amor fraterno se debe a que Dios es amor (1Jn 4,8) y no otra cosa significa en último extremo la parábola del hijo pródigo en dispendios y el padre pródigo en ternura y compasión (Lc 15). Más que un mandato, el amor al hermano, al enemigo, al pobre y a la comunidad, es la respuesta agradecida de quien se ha sentido amado, antes y más, por Dios. Esta corriente de simpatía, protección y entrega en la que consiste el amor, fluye con naturalidad, aunque también con una sentida responsabilidad, de la gratitud, del reconocimiento y la correspondencia con el amor que Dios nos tiene. A partir de aquí, se entiende mejor que el fallo del hermano mayor al resistirse a compartir la alegría sincera y festiva del padre por haber recuperado al hijo díscolo, no es injusta, ni mezquina, simplemente no ama como ama su padre. Y esto no se debía a que él no fuera amado como lo era su hermano, no, la causa de la dificultad del hijo primogénito estriba en que todavía no había acabado de tomar conciencia de cuanto lo amaba, en verdad, el padre de ambos: "Hijo mío, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo". Había recibido el regalo pero no lo había abierto ni disfrutado, algo le había distraido, tal vez el mismo sentimiento de la responsabilidad con sus "deberes" filiales. En esto del amor, si no se disfruta y se goza como don y mejora que siempre es, no acaba de saborearse, incluso, se nos puede pasar desapercibido. Disfrute y gozo que, sin embargo, no están exentos de dificultades y sacrificios. Pues todo el que ama de verdad también tiene que enfrentarse a la dureza e incomodidad que muchas veces cuesta hacer llegar al otro nuestro cariño y sentimiento de complicidad. Compromiso, sacrificio, riesgo... sí, pero que solo son por amor, si se hacen voluntaria y desinteresadamente.

Pero, de cara al itinerario que llevamos entre manos, la ternura del padre amoroso y sin condiciones en su propensión al perdón y el reencuentro, tiene también unas consecuencias espirituales, contemplativas, que son necesarias para luego activar nuestra capacidad de amar. Tanto para el hijo menor como para el resentido hijo mayor, el padre guarda la voluntad de darles todo, sin medida ni contraprestación. Expresa muy bien este carácter incondicional del amor paterno su deseo de festejarlo, así como su confirmación al hijo mayor de que su mejor herencia es que se les da íntegramente a sus hijos, que él es de ellos y para ellos. Sin contemplamos esta experiencia bondadosa y rehabilitadora de cómo Dios nos ama, en tantos momentos y personas de nuesta vida, entonces el amor fraterno puede brotar como prolongación de la ternura y la solicitud que Dios nos ha dado. Y la conversión de nuestras vidas a su voluntad, y la transformación de nuestras vidas para dar los frutos de la solidaridad y la esperanza, se pondrán en movimiento por la fuerza generadora y contagiosa del amor primero y mejor de Dios. Aunque sea en la acción, el compromiso y las relaciones, donde nuestro amor al hermano se hará efectivo, porque el amor como la fe, "si no tiene obras, está muerto por dentro" (Sant 2, 17), necesitamos para motivar esta acción y darle su verdadera calidad, que es la ternura, contemplar primero cuánto Dios nos ha amado.


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COMENTARIO BÍBLICO DE J. A. PAGOLA

PAPA FRANCISCO: "No nos cansemos de hacer el bien..." Mensaje de Cuaresma"

DOMINGO 20 DE MARZO. III DE CUARESMA (CICLO C)

 
Si la vida es un proceso y de la crisálida saldrá la mariposa, y de la semilla el grano, solo la actitud perseverante del que cultiva, de las que crían, de los que cuidan, acompañan, educan... puede ayudarnos a llevar a cabo el proyecto más importante, el de nuestras propias personas como parte del Reino de Dios. Sin esperanza de que la semilla llegará a fruto y los ideales se convertirán en realidad, es muy difícil ser perseverante. Porque habremos de empezar una y otra vez, "sin cansarnos de hacer bien", sin renunciar a seguir intentándolo.

LECTURAS

  • Éxodo (3,1-8a.13-15)
  • Sal 102,1-2.3-4.6-7.8.11
  • I Corintios (10,1-6.10-12)
  • Lucas (13,1-9)

La esperanza cristiana tiene el sólido cimiento, la contrastada experiencia, del fruto logrado de la vida entregada de Jesús. Contra toda esperanza, la misión de Jesús, cumplida hasta el extremo de la fidelidad y la generosidad, ha desbordado los criterios mundanos de éxito o fracaso, para convertirse en el motivo más firme de la perseverancia contra todo pronóstico fatal. Merece el esfuerzo y el riesgo comprometerse por la paz, la justicia, la solidaridad..., merece todos los empeños creer y trabajar por la fraternidad. Pero, hay que ser sumamente tenaces, cuidar con esmero y preparar laboriosamente todos nuestros proyectos de caridad y acompañamiento fraterno de los que necesitan de nuestra cercanía. Seguiremos, pues, orando por la paz, enviando ayudas a Ucrania, pidiendo a las autoridades que regularicen la situación legal de miles de inmigrantes que no pueden trabajar porque no tienen permiso de residencia y no pueden obtener el permiso de residencia porque no tienen trabajo. Y también al interior de la Iglesia, contra toda tendencia inmovilista y nostálgica, seguiremos proponiendo una pastoral y una liturgia más en contacto con la realidad que vivimos, sin escudarnos en los cómodos terrenos de lo mandado, lo escrito y lo acostumbrado. A así, habrá frutos, no lo dudéis, pero hay que intentarlo una y otra vez.

CHARLAS CUAREMALES: 

MIÉRCOLES 23, JUEVES 24 

Y VIERNES 25 DE MARZO A LAS 20H.


HOJA DOMINICAL DIOCESANA

COMENTARIO BÍBLICO DE J. A. PAGOLA


ORACIÓN INTER - RELIGIOSA POR LA PAZ III

PAPA FRANCISCO: "No nos cansemos de hacer el bien..." Mensaje de Cuaresma"